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La calidad de la mano de obra representa uno de los factores más importantes en términos de competitividad en una economía mundializada. En Francia esta calidad se explica especialmente por su elevado grado de calificación.
Para alcanzar un alto nivel de competencias, los gastos de educación se elevaron a 108,1 billones de euros, es decir un 7% del PIB en el 2002, de los cuales 17 millones de euros se destinaron a la educación superior. En 2003, se contabilizaron 2.209.000 estudiantes, es decir 49.000 más que en 2002. Para concluir, el 30% de la población activa ha tenido acceso a una formación superior (OCDE, 2000).
El PIB por empleado en la industria en Francia alcanza 51 500 US$ por delante del Reino Unido (50 900), de Alemania (42 700) y de España (35 500) según el “World Competitiveness Yearbook 2002”.
| Población activa (en millones, en 2003) |
26,5
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| Tasa de actividad en los hombres (en 2003) |
74,6%
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| Tasa de actividad en las mujeres (en 2003) |
63,4%
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| Tasa de desempleo (al 31/01/2003) |
9,7%
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| Salario neto medio anual |
20 270 €
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| Ahorro bruto de hogares (en % del ingreso disponible) |
15,60%
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| SMIC (Salario mínimo legal/por hora) |
7,19€
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